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Poesía Crítica. |
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Melancolía y destierro.
Con el alma desnuda aterida por el frío nórdico, buscando calor humano y social; Inexistente, el tiempo puso su carga y mi vida fue acumulando una melancolía en tierra extraña.
En este reino oscuro y neutral de egoísmos prácticos innatos y de prejuicios de raza instintivos o estructurados, busque muchas respuestas y a mis sueños compañía, desesperado, más siempre en vano. Con las indiferencias de hielo, de ser un ajeno marcado, la melancolía aprendió a contar todas las horas.
Cargado de las fatigas del día bajo aquel miserable salario aplicado a los desterrados, llegue todas las noches al concreto armado, sin encontrar al sentimiento una respuesta; aquella profunda melancolía se hizo dolor de corazón maltrecho.
Muñecas rubias, producto del desamor, el afán material divino y los ojos mecánicos bien regulados, no supieron entender, ni dar respuesta a mis caricias de extranjero.
Mis besos furtivos o espontáneos Se encontraron con el frío de respuestas automáticas. La melancolía, se hizo soledad en el destierro.
Y cuando todo abrazo espontáneo, con calor del sur, fue visto en estas tierras como un exótico y primitivo manifiesto una melancolía crónica de vacíos fue acompañando todos mis pasos.
------------------------------------- (Actualizado, Suecia 1/10/2007) |