Melancolía del desterrado (Suecia)

 

 

Con el alma desnuda

Aterida por el frío nórdico

Buscando calor humano y social

Inexistente en el siempre,

el tiempo puso su carga

y mi vida fue acumulando

una melancolía en tierra extraña.

 

En ese reino oscuro

de egoísmos prácticos innatos

y de prejuicios de raza

instintivos o estructurados,

busque siempre respuestas

y a mis sueños compañía,

desesperado, y en vano.

Con las indiferencias de hielo

la melancolía de los días

aprendió a contar todas las horas.

 

Cargado de las fatigas del día

bajo aquel salario del desterrado

llegue todas las noches

Sin encontrar al sentimiento una respuesta;

aquella melancolía

se hizo dolor de corazón maltrecho.

 

Muñecas rubias, producto del desamor,

el afán material, convertido en bien

y los ojos mecánicos bien regulados,

no supieron

dar respuesta a mis caricias de extranjero.

 

Mis besos furtivos o espontáneos

Se encontraron con el frío

de respuestas automáticas.

La melancolía se hizo soledad en el destierro.

 

Y cuando todo abrazo espontáneo

fue visto en estas tierras

como un exótico y primitivo manifiesto

una melancolía crónica

fue acompañando todos mis pasos.

 

 

- Al índice: | Pagina principal: | Julio Alberto Rodríguez