El defensor de los humildes

 

 
 

Nació en el lugar mas agreste

y abandonado

en el corazón de un pueblo

y un territorio en desgracia;

Sometido.

Nació él, sin embargo,

de los pueblos en toda su humildad embebido.

 

Surgió pausada, lenta pero muy segura

su presencia,

como vertiente pura y cristalina.

Entonces creció

en la verdad integra que ilumina,

hasta descubrir los egoísmos más escondidos,

y poder mostrar

en toda su desnudes el abuso,

la brutalidad, la esclavitud y el genocidio.

 

Surgió y se manifestó finalmente

el defensor de los humildes.

 

No vino,

para hacerse cargo de un poder político,

no hizo presencia en lo mínimo

para aumentar

la prepotencia de la bolsa económica;

Aquella,

del abusivo latrocinio de todos los días,

ni siquiera,

para repartir lo acumulado por los bastardos,

los nobles, los jerarcas o sus sabandijas.

Mas bien anuncio,

que la economía seria decapitada,

todos sus vestigios serían perseguidos con saña

y la justicia universal impuesta por naturaleza.

 

El defensor de los humildes

hizo un recuento;

De todos los crímenes y faltas cometidas

por todos aquellos que a nombre del pueblo

sumaron,

sus abusos recorriendo la historia,

hasta hacer de sus actos

una putrefacta y globalizada maldad.

 

El defensor de los humildes,

que esta vez,

no vino para ofrecer una mejilla o la otra,

dejo,

que por una y definitiva vez,

la plebe y las masas

levantaran los tribunales globales

para castigar todas las culpas

de los grandes sobre los chicos,

de los ricos y los especuladores

sobre los pobres e inocentes.

 

La demanda

de los cadalsos, las guillotinas;

Y los pelotones de fusilamiento

se hicieron enormes,

se hicieron incontables para que la sangre

de todos los verdaderos criminales

corriese a raudales, buscando contaminar

las cloacas

y los lugares de falso reciclaje.

 

El defensor de los humildes,

hizo su presencia, en carne y hueso

para devolver la inteligencia

Y el sentido común a todos los pueblos.

Los mercaderes desaparecieron,

los administradores dejaron de existir,

los políticos fueron reeducados

para después

trabajar en todos los circos del mundo.

 

Se había cumplido

aquel día en el que;

El primero, seria el ultimo,

y los últimos los primeros en la evolución

de una sana y floreciente humanidad;

sin los lastres del abuso.

 

El defensor de los humildes,

asigno

para sí mismo, el retazo mínimo

del reparto diario en las necesidades primarias

distribuidas ahora a todo el mundo

y asumió la responsabilidad,

y el sacrificio,

para dar al máximo

su amor,

su inteligencia y su trabajo

por el resto,

hasta el día

en el que la humanidad ya no necesitaría

de un tutor,

un padrino o un mandamás cualquiera.

 

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