|
|
Escandinavia, es noche. |
|
|
La noche obscura y definitiva es escandinava.
Noches de topos, noches de industria, de tristeza mortal y hastío. La noche escandinava, ocupa el día.
Y el hombre que afirma ser hombre, se ha hecho bestia indiferente, se ha hecho vampiro, pálido energúmeno, albino, amargado, y casi gris como la sombra de todos sus cementerios.
La noche, esa obscura y de vacíos, noche terrible, es escandinava, como enorme matriz de mujer muerta, Como enorme fabrica de clavos y cruces en la búsqueda crónica del martirio más efectivo.
La noche escandinava es muerte lenta, tan lenta como angustiosa hundiendo tanto el alma como todos los sentidos. La noche nórdica, aria y pálida, de mercado, de especulación, de racismo y engaño, esa mecano electrónica, es enfermedad lenta empaquetada, es mito, abandono e indiferencia.
La noche eterna Escandinava es infinito complejo del que no vive y del que impone su visión de marca registrada.
La noche escandinava Es mortal veneno lento que se extiende por el día, y con sus sombras contamina la creación y su sentido.
|
|
|