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Un amor de siempre |
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Sí alguna vez pude sentir, vibrar, vivir, con la inocencia y la intensidad agreste de la vida, aquella de jardines, arroyos y fertilidad.
Si alguna vez desperte Con la mente, la emoción y el cuerpo. Fue con aquellos días, junto al ligero sonido de tus pasos y la infinita dulzura de tu sonrisa; Amanda. Sí ayer tuve un motivo, una causa, un sentido en la vida, estabas tu allí , añorando la libertad de los tuyos y también, aquel otro sueño, el casi imposible: aquel del día de la liberación de la continental humanidad.
Amanda, mujer sencilla Compañera de ternuras Y diáfana solidaridad humana. Aquel atardecer, aquel, del 11 de septiembre, ya no fue la vida una gran aventura, se hizo vacía, cruenta, como la brutal injusticia. No volviste mas a nuestro nido de pequeño techo y de emociones infinitas. ----------- (Santiago, 11 de septiembre de 1973) |
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